Felicidades Agus, felicidades primo, hoy es tu cumpleaños y este es mi regalo. Guárdalo y léelo despacio, intentando comprender todo lo que aquí pretendo hacerte entender. Crecemos y la vida pasa rápido y en ese frenesí, a veces se detiene el tiempo, como en aquellos tiros de Jordan cuando se suspendía en el aire a falta de dos malditos segundos para ganar el partido sin saber si la pelotita entraría o no, esos instantes primo, son los que definen nuestras vidas, que la dichosa pelotita quiera acariciar el aro y tocar la red o que sin embargo salga escupida y perdamos el partido. ¿Cuántas veces te has visto suspendido en el aire? ¿Cuántas te has sentido intocable? como si nada ni nadie pudiera alcanzar la altura a la que tus ojos miraban aquella canasta y como corrías como aquel perro de presa detrás de cada duda. Quizás primo, este que te escribe ahora mismo no sea nadie para darte consejos y si me permites alguno te diría que no aceptes consejos de nadie, salvo de los que te han tendido sus dos manos y te han abierto los ojos, de esos coge absolutamente todo. Tengo además claro que tú vas por delante, muy por delante, si se trata de hablar de superación y de valentía, de sacrificio y esfuerzo, tengo que reconocer que ganas por goleada porque llevas un camino recorrido y la experiencia siempre es un grado.
Vamos a hablar de ti, vamos a hacer balance y autocrítica, yo el primero. Recuerda cuando a tus "adiós" se sumaban nuestros "hasta luego" cuando gestionar nuestra adolescencia era tarea casi imposible y en ese conflicto entre el bien y el mal, entre lo real y lo que imaginamos, ni tú escuchabas y quizás tampoco los demás supimos explicarte que crecer y aprender a vivir está en las pequeñas cosas, en las más simples, en las pipas que pelamos en un banco del parque con nuestros amigos de toda la vida, en los cafés, en las charlas reconciliadoras, en los libros y en el deporte de los jueves. Ya ves, vivir mientras disfrutas, en la teoría todos tenemos matrícula de honor pero otra cosa es la práctica, lo bueno de todo esto es que nunca es tarde y nunca el tiempo es perdido, como dice la canción. Porque primo, cualquier momento es bueno para comenzar y ninguno es lo suficientemente malo como para abandonar lo que estás persiguiendo y en esas estamos, comenzando una y otra vez tantas veces como sean necesarias con tal de que jamás se nos olvide a ninguno de nosotros el punto de partida, sobre todo a ti que has empezado de nuevo algunas veces y siempre te has repuesto, aunque queden heridas imborrables en la piel y en el corazón, aunque te queme el fuego de los malos recuerdos. Por eso, porque has empezado muchas veces a vivir tu verdadera vida, este es para mi tu primer cumpleaños y estos ripios mi regalo, porque a mi también me queman en la boca todas las palabras que debí decirte y no te dije, todos los abrazos que aparcamos cuando estábamos tan lejos y el cariño y la complicidad que hay pero que no siempre ha aparecido. Las relaciones humanas tienen estos desagravios y no creas, ya me jode a mi.
Quería buscar en lo más profundo de nosotros para determinar lo que hemos sido, cuidar cada palabra y dejar aquí un pacto, nuestro pacto, un pacto entre caballeros, donde mis manos son tus manos y mi apoyo va a ser tu bastón cuando el camino se vuelva empedrado, al igual que tú, yo también tengo que resetearme porque no somos aquellos niños, ahora tenemos la obligación de ser felices por nuestros propios medios y para eso nos necesitaremos y no me cabe la menos duda de que nos vamos a encontrar al final de cada éxito y en el principio de cada fracaso. Por ti primo hoy celebro este 2 de noviembre, por ti y por tus ganas renovadas y reales de comerte el mundo. Disfruta porque no todo el mundo tiene dos primeros cumpleaños.
PD: Reconocer la labor incansable de tres personas, de tres héroes sin capas ni antifaces, su familia que ha conseguido poner las velas a un feliz cumpleaños.
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