jueves, 25 de septiembre de 2014

Juego, set y... ¿machismo?

Como una bola a la red dejó Carlos Moyá la capitanía de la selección española de tenis a lo que la RFET le restó con un "¡Quédate Charly!" pero Charly había tenido suficiente ya con descender de categoría a la selección que se va a cuidar de su Cerezuela&Son, la verdad que no tengo ni idea donde han descendido pero sonar, suena fatal. De todos modos amigos y amigas, este no es el caso que nos trae hasta aquí, el tema es otro, pero era importante conocer este pequeño detalle porque a partir de aquí se levanta una tormenta que deja al tenis español y a sus integrantes en una situación un tanto comprometida, o quizás no tanto, ahora veremos.

Tras el adiós de Moya, la RFET llama para sustituirlo a Gala León, ex-tenista profesional, en efecto, una mujer capitaneando a un grupo de hombres y además deportistas, ahí es na'. Las reacciones no se hicieron esperar por parte de los jugadores, entrenadores y antiguas personalidades del mundo del tenis, que como todos sabemos, cuando las viejas glorias hablan mejor poner el cuerpo a tierra. Las reacciones las podríamos clasificar en dos categorías: opino que no opinando voy a quedar mejor y opino que una mujer dirigiendo un vestuario es el mayor disparate del mundo. Con la iglesia hemos topado, pobre mujer, le dan las riendas de un equipo descendido y fracturado y encima tiene que aguantar que cuatro tipejos de turno saquen a relucir el machismo oculto que todos llevan dentro para restarle profesionalidad. El primero Toni Nadal, el tío de Rafa, el que es para mi el mejor deportista del mundo pero que tampoco ve con buenos ojos eso de que Gala le vaya a decir lo que tiene que hacer. De echo, el tenista ha clasificado la elección de Gala como extraña, habiendo personas que se merecían mucho más ese puesto que ella, así de fácil. También en esa misma línea, Verdasco, Feliciano López (que aunque no lo crean es tenista también aunque haya ganado los mismos trofeos que yo) o Jordi Arrese y así un largo etcétera. 

Esta situación me hace llegar a una conclusión, soy férreo defensor del feminismo, es más me considero feminista pero también soy de la opinión que un puesto determinado debe ser ocupado por la persona más cualificada o que mejor encaje sin distinción de raza o sexo. Y los que piensan así y pecan de un fundamentalismo enfermizo pueden utilizar este argumento como una excusa barata a lo que yo llamo machismo encubierto, su propio nombre lo indica, es ese machismo que no aparece hasta que una mujer pisa un terreno que por motivos culturales siempre ha pertenecido al hombre. Y usan el argumento de la preparación o los honores para restarle mérito a una mujer o desaprobar su gestión. Piensen por tanto que de caballeros no es prestarle el abrigo a la chica de turno, sino saber que el frío solo se pasa con un abrazo, con un abrazo verdadero. 
Creo que hacemos demasiados chistes sobre mujeres al volante o mujeres en la cocina y nos olvidamos de hacerlas reír porque sabemos a que hora estará lista la cena y quién calienta las sábanas. Lamentablemente cambiar la cultura de un país conlleva mucho tiempo y como saben, este es relativo y se ralentiza al ritmo de los golpes que matan a las mujeres cada día, desacelera al ritmo de la bajada de sus sueldos, se extiende como la brecha social, como el dejarlas sin voz ni decisión. Es importante que midamos las palabras, quizás y así lo creo, los tenistas no tengan mala intención cuando opinan de Gala pero crean esa niebla espesa que no nos deja ver más allá, sin darle ni una sola oportunidad para demostrar si realmente es o no la persona acertada para el puesto. Si dejamos pasar estos temas como si de cosa normal se trataran estaremos colaborando bien poco en la erradicación de la peor epidemia que puede existir, el machismo.

Juguemos la bola, cantemos aquello de "juego, set y por fin, partido"

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